Epífita es una planta que utiliza a otra como soporte sin parasitarla.
Epífita es la arquitectura que utiliza al paisaje urbano como soporte mediante su mínima alteración.
Propone solapar, superponer, añadir, sin extraer ni destruir. No niega lo construido. Se evita la contraposición como premisa, optando por la incorporación de las estructuras urbanas preexistentes. Se nutre de lo que halla y luego se valdrán otros de sus restos. Se evita el descarte, el desperdicio y, más importante aún, el futuro descarte. No podemos proponer futuros escombros. El solapamiento implica levedad.
Requiere un esfuerzo proyectual a favor de una simplificación estructural. Ante el conflicto de masas contra masas de la ciudad se proponen finos depósitos sucesivos de capas de materia. El solapamiento es también economía.
Toda arquitectura es efímera y es futuro soporte de otras arquitecturas o actividades. Lo efímero es trasladado hacia nuevos soportes. Los soportes son receptores de múltiples configuraciones y variaciones mediante mínimos esfuerzos. Los soportes están destinados al solapamiento y nunca a los escombros. El solapamiento facilita la resemantización.
Epífita se soporta de manera colaborativa mediante asociaciones temporarias potenciando formas y estructuras de trabajo livianas. Se construye sobre saberes anteriores e ideas contemporáneas. El solapamiento es por lo tanto materializado en sociedad.